Salvo el crepúsculo...
Y te enroscas, dormida insomne, en una caracola para seguir soñando que nada, que nadie, puede atravesar tus muros. Y sin embargo esa chispa en tu voz esperando ser abrazo.
Bailando sola una sonata despiadada. Te gusta enredarte entre cuerdas invisibles, barrilete entre los cables, olvidado de todo salvo del viento.
Sabés que es una ilusión. La soledad es mentira.
Y tantas luces que nunca se apagan, nunca jamás.
Y olfateas excesos buscando la magia que antes brotaba del aire. No estás muerta, no estás azul.
Estás. Y con eso alcanza para una sonrisa.
Bailando sola una sonata despiadada. Te gusta enredarte entre cuerdas invisibles, barrilete entre los cables, olvidado de todo salvo del viento.
Sabés que es una ilusión. La soledad es mentira.
Y tantas luces que nunca se apagan, nunca jamás.
Y olfateas excesos buscando la magia que antes brotaba del aire. No estás muerta, no estás azul.
Estás. Y con eso alcanza para una sonrisa.

