6.3.05

Hache

Ya no puedo decir que no sé qué quiero hacer de mi vida. Ya estudio y trabajo, como cualquier buen chico. Para colmo, mis notas son buenas.
Ya hace tiempo me resigné a que mamá y papá no se sientan orgullosos. Me resigné también a mirar espaldas donde antes había brazos calentitos.
Ya me domesticaron las cuentas impagas y los horarios de trabajo imposibles.
Ya no pienso antes de aceptar un trabajo que eso me va a sacar tiempo para verte, porque ya no te veo tanto y en todo caso, no de la misma manera.
Ya los sueños se van volviendo humo y sé que no voy a ser el escritor que quise porque por alguna puta razón se me perdieron las palabras por el camino.
Ya no quiero impresionarte, o por lo menos acepté que ya no sé cómo. Aún así todavía encuentro uno de tus rulos enredado en la almohada y lo beso como un idiota.
Ya consiguen engañarme con eso de que la felicidad es un DVD nuevo.
Ya me olvidé de que yo quería volar, aunque para eso tuviera que romper el cielo.